1. Monitoreo continuo: La aplicación ofrece seguimiento en tiempo real del pulso, permitiendo identificar patrones anormales y reaccionar rápidamente ante irregularidades.
2. Historial de datos: Almacena el historial de las lecturas cardíacas, facilitando al usuario y profesionales de la salud analizar tendencias y cambios a lo largo del tiempo.
3. Portabilidad: Dado que la aplicación se instala en dispositivos móviles, se puede llevar a cualquier lugar, proporcionando así un acceso constante a la medición de la frecuencia cardíaca sin necesidad de equipos especializados.
1. Inexactitud: Los monitores de frecuencia cardíaca pueden ser imprecisos si no están bien calibrados o si la medición se ve afectada por el movimiento, lo que lleva a lecturas erróneas.
2. Comodidad: Algunos modelos pueden ser incómodos para llevar durante actividades prolongadas o intensas, causando molestias o irritaciones en la piel.
3. Dependencia de la batería: Estos dispositivos requieren carga regular, lo que puede ser inconveniente y llevar a interrupciones en el seguimiento si la batería se agota rápidamente.